jueves, 9 de febrero de 2017

Claves en el desarrollo de una asana

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Los puntos fundamentales que tenemos que poner en práctica durante el desarrollo de las posiciones de yoga son: Estirar, alinear y respirar conscientemente.

Estirar es necesario para darle espacio a las vértebras de la columna, para no comprimir ni sobrecargar articulaciones y para liberarnos de la  sensación de peso. Del acto de estirar nace un impulso que nos invita a crecer, acción que nos recuerda la necesidad de cultivar la voluntad para cambiar los hábitos corporales nocivos. Estirar en el momento preciso teniendo en cuenta la asana o posición del cuerpo en la que estemos y aplicando el esfuerzo justo.  

Alinear significa encontrar el eje, o la línea que une dos puntos. En la espalda nos invita a la rectitud alineando cabeza-espalda, uniendo cuerpo y mente. La alineación también se produce entre articulaciones opuestas u homónimas. Son muchos los ejes que podemos encontrar a lo largo del cuerpo y varían según la posición o asanas que se practique. El arte de alinear nos inspira a encontrar el camino del equilibrio y la estabilidad.

Respirar conscientemente no es otra cosa que ser consciente de tu respiración (todo el rato), observar como varía en cada posición y darte cuenta del momento en el que es necesario modificarla y activarla mediante el  control o bien dejarla fluir en su propia naturaleza. La respiración nos ayuda a regular la fuerza aplicada en cada asana y nos mantiene concentrados.

La aplicación de las tres necesita experiencia, en algunas posiciones es necesario alinear primero y luego estirar; en otras, la respiración te ayuda a estirar y por tanto encontrar la alineación. Estos aspectos no son los únicos que hay que tener en cuenta durante el desarrollo de las asanas pero son el punto de partida y la base de la práctica de yoga.

Como punto final, no queda más que recordar que la clave maestra esta en descubrir por uno mismo lo que necesita y empieza observando al cuerpo, que tiene mucho que enseñarnos.