jueves, 13 de septiembre de 2018

LA MENTE Y SUS CAPAS [ 2ª parte ]

Entorno a la mente que cubre con sus capas la mirada bajo la que interpretamos la realidad y a nosotros mismos. Se me ocurre oportuno añadir aquí una extensión de esta entrada, https://thiferet.blogspot.com/2014/06/el-ego-el-yo-y-la-expansion-de-la.html   que venia a resumir la información que había recopilado en torno al EGO y el YO.

A continuación voy a compartir extractos de la primera parte de esa entrada (El ego y varios de sus subapartados) y a explayarme.

LA MENTE Y SUS CAPAS   [ 1ª parte ]    Ver: LA FORMACIÓN DEL EGO



LA IDENTIDAD

"Se conforma de las características de los padres y la cultura. En la medida que el ego explora el mundo que le rodea entra en la fase de “narcisismo” que le proporciona una sensación de existencia independiente.
En esta etapa se producen conflictos entre el deseo que tiene el individuo de seguir su camino propio y la necesidad de dependencia con la familia (madre-padre...). Estas tensiones que se dan en el desarrollo del niño y en otros momentos de la etapa del hombre, conforman las crisis en el desarrollo de la persona.
La sexualidad está relacionada con el ego-yesod en el árbol corporal y psicológico, en el que uno presenta al mundo una imagen masculina o femenina, se enfrenta a la generación de identidad que se forma mediante los procesos de introyección y proyección. No hay duda de que imitar a una persona querida es muy natural, pero no lo es menos la tendencia a imitar a quienes tememos u odiamos, a fin de adquirir su poder.”

Muchos creen que son su identidad, porque es lo que distingue a uno del resto. Cada crisis entre lo que se debería ser y lo que se cree ser deriva de qué partes de la identidad asume uno como propias y definitorias. 

El equilibrio entre la introyección y la proyección es un juego de engaños y autoengaños, de mentiras llamadas verdades relativas. Se ha hablado mucho de la proyección, sobretodo de la de nuestra sombra en el otro, o de las proyecciones de pareja o de las familiares… Por ejemplo te quejas de tus padres, pero al tener hijos, te ves haciendo cosas que habías rechazado y no habías visto en ti. Culpabilizas a los demás de algo que es responsabilidad tuya. O te encuentras con listill@s que al escuchar una queja responden que estás proyectando… Y puede que hasta tengan razón, pero muchos rechazan las verdades que oyen porque no son capaces de ver su parte de la historia. En las proyecciones hay cosas que aparentemente no podemos cambiar del mundo y de las personas, solo podemos trabajarlas de forma personal. Pero aparentemente, porque este juego entre verdad y mentira desde los ojos de la consciencia individual y el plano relativo es cambiante, y depende de un cambio de perspectiva en muchas conciencias. La masa crítica es una gran influencia y una gran justificación: aquí también entramos en el engaño colectivo y lo que en cada época la sociedad acepta... O lo que desde siempre se ha dado como válido y para qué cambiarlo.

La introyección, además de los “deberías”, también es aquello por lo que a veces nos sentimos culpables o responsables porque no se adapta a la normativa socialmente establecida por el entorno con que uno se relaciona en ese momento. Esto provoca un conflicto interior con los verdaderos sentimientos, que se terminan ocultando por la influencia exterior, hasta llegar a autoculpabilizarse. Así una persona puede llegar a cometer delitos a pesar de no haber sido la cabeza pensante, todo por la influencia del resto del grupo. Igual sucede con los grupos que buscan bulla: alguno de sus miembros puede que solo busque ser aceptado. O aquellos que cambian su concepción de la relación porque uno de los dos tiene uno ideales que el otro sigue, pero en el fondo se sienten tristes, deprimidos y faltos de autoestima porque eso no es lo que realmente quieren. Todo cambio no debe de ser desde lo que te digan, la resignación o lo que tiene que ser según un grupo X, surge fruto de una comprensión interna que supera el conflicto. Mientras el conflicto permanece, uno usa una máscara.  

La introyeccion proyecta una imagen de lo que “gustaría ser”, de aparentar, de decir cosas que no tienen ninguna correspondencia con lo que se hace, se piensa o se siente. Es una tendencia observable en muchos individuos: se distinguen entre sí porque algunos son capaces de saber que mienten mientras que otros se creen sus propias mentiras. En este punto entramos en un tema de actualidad: el narcisismo, que si bien es sano cuando nos confronta a tomar decisiones sobre lo que queremos para definirnos, es completamente enfermizo cuando la sensación de ser independiente infla al ego, alimenta el egoísmo o peor aún, hace al individuo incapaz de empatizar.

En mayor o menor medida todos quedamos atrapados en el autoengaño, ya sea para ver lo mejor o lo peor de nosotros. Quizá este auge narcisista sea porque el mundo está en una constante crisis intragable, y de ahí que vivir en la ilusión sea una buena opción. La sensación de ser independiente nos aleja del resto de personas, la falta de sociabilización aumenta la sensación de soledad y limita nuestra capacidades de adaptación y trabajo en grupo. Los niños, adolescentes y jóvenes de esta época salen menos, tienden a relacionarse con la imagen que se crean de los contactos que establecen en la red... Una imagen de la imagen, pues si el propio individuo ya en persona muestra su distintivo de identidad, más aún cuando no le ven la cara. Sería también correcto meter en el mismo saco narcisista a personas que no explotan su imagen física pero sí su imagen intelectual, personas que releen más de diez veces sus textos pero no los ajenos, personas prepotentes incapaces de dialogar y confrontar puntos de vista distintos porque sienten que los demás son inferiores o no pueden comprender... Narcicismo intelectual. Y puestos a sacar tipos de narcisismos hablaremos del emocional, aquel que necesita llamar la atención siendo querido u odiado.

En la siguiente entrada hablaremos de las mascaras.