miércoles, 20 de julio de 2016

YOGA PARA LA TERCERA EDAD


Dar clases de yoga a la tercera edad en el Casal d’Avis de Bonavista ha sido una experiencia muy nutritiva :) Este grupo de personas son muy agradecidas y  alegres. Ha sido sorprendente ver la implicación, la voluntad  y  la atención que ponen en la práctica de cada asana, durante el desarrollo de cada posición siempre les recuerdo que: lo fácil y sencillo ayuda a percibir el aspecto sutil de la práctica de yoga que se encuentra en planos de vibración más elevados. A esta elevación y percepción agudizada accedemos según el desarrollo interior o edad en el individuo, estas circunstancias predisponen a activar esta percepción sutil.



Las  posiciones de yoga que se realizan con este colectivo están adaptadas para  que puedan trabajar desde su nivel con la ayuda de la silla y otros elementos. No todas las personas de la tercera edad tienen las mismas necesidades así que, encontraremos personas que pueden tumbarse en el suelo en clases particulares o en grupos reducidos.



Entre la edad de 65 hasta el infinito y más allá ;) el dolor parece una nota constante. La práctica de meditación y relajación les ayuda a trascender los dolores que pueden sentir en algunas partes del cuerpo, como puede ser en las rodillas, hombros, alguna parte de la espalda, caderas, etc…  Es muy interesante que  al finalizar cada clase de yoga se comenten impresiones con el instructor, con este grupo de Bonavista lo hacemos de vez en cuando, no siempre ¡claro! Y, en  alguno de esos momentos de intercambio, alguien comenta que no siente las molestias que tenía antes… una sonrisa por respuesta ¡Gracias a ti!




A partir del momento en el que un practicante pone toda la atención en la práctica y  se da cuenta de que hay  resultados, queda recordar que hay que volver una y otra vez a ese estado de bienestar, porque no es suficiente con percibir la libertad unos minutos o con suerte un dia y volver a la esclavitud, es necesario buscar  y evocar esa sensación de ligereza que da espacio al  corazón e ilumina el camino del alma.



Con esta experiencia me he dado cuenta de que, es importante la aceptación de la realidad que vivimos, una aceptación activa que sin expectativas nos permite superar cada prueba con pequeños paso hacia lo exterior, que son grandes hacia lo interior. Aceptación activa es saber que uno envejece, que le cuesta más y continuar haciendo cosas que en mayor o menor grado le siga aportando crecimiento y creatividad.

Antes de cada clase me paraba un ratito a contemplar en el parque de al lado, me encantaba esta pausa previa. A Albert y su mujer les agradezco los presentes y detalles que han tenido conmigo, todo eso, el lugar y sus alrededores han hecho que me sienta bien.  A este grupo de yayos les encanta la práctica de Yoga Nidra y ha sido un placer compartir con ellos cada viaje que hemos hecho a lo interior y profundo del Ser.



Bueno, con estas palabras finalizó la temporada con este grupo, la parte más técnica del desarrollo de cada posición quizá la escriba en otro post pero nada de teoría que pueda exponer sustituye a la practica asi que, si te ha llegado algo de estas palabras y te apetece hacer yoga en este casal sigue este LINK para más información. Y si eres de otro casal, asociación, centro de yoga, gimnasio… y te interesa que vaya a dar clases, ponte en contacto conmigo a través de email y hablamos :)




Gracias a ellos por su presencia en estas clases, gracias a ti por leerme, gracias a mi por dedicarme, gracias a todos, a la vida y a la transmisión de conocimientos de esta tradición.

Namasté