jueves, 28 de enero de 2016

Asanas con corazón



La entrega es el camino del corazón e implica poner toda la atención en cada cosa que haces, piensas o dices. El sendero del amor es una vía que rompe con lo que a uno le separa del mundo y del resto de las personas, es un reconocimiento de la verdad del "yo soy" que se manifiesta en todos por igual. En este camino la comprensión, dedicación, escucha son herramientas que nos acercan los unos a los otros, necesarias para superar las contradicciones y diferencias que hay a veces en conflicto en nuestro interior. 

El corazón durante la práctica de asanas nos conecta con el lugar donde nos encontramos, a los compañeros y con el instructor en el que confiamos. Es una conciencia de la relación del conjunto, aceptando que cada uno aporta desde su individualidad un valor a la tradición. Entendiéndose por tradición una entrega de conocimiento de una persona a otra, una línea que nos une a otros, que tiempo atras, tambien practicaban yoga.
A veces, despues de una clase de yoga, se llora. Eso es fruto de una conexión interior con nuestro verdadero Ser, ese que tiene el poder de sanarnos y renovarnos. Se desbloquea al corazón que en ocasiones está limitado, acorazado o seco... en estos casos, llorar es agua bendita... te limpia y purifica.

Es ahí en el corazón, que no solo esta en el pecho, que habita nuestra verdadera naturaleza, esa que es capaz de integrarnos con la totalidad respetando cada parte, ayudándonos a ser más humanos para que el ego no se crea superior o "Dios" sin previamente haber experimentado la rendición a la Voluntad, con V mayúscula, que realmente implica la entrega.